Se encuentran en el Páramo de Elaeg, dentro de la Cordillera de Riangnor, talladas en roca viva adornadas con oro y mármol. Son las tumbas donde descansan los reyes de Íshtar, los caballeros y habitantes más relevantes y reconocidos por alguna gesta. Aquí se hayan los restos del "desconocido" en su propio mausoleo de oro en lo más profundo de las tumbas. Fueron construidas sobre las ruinas de Herdan, ciudad de dioses de la antigüedad.