Se sitúa en la parte más sureña de Íshtar. Cuenta con la Almenara de Sunkal, que por las noches prende su fuego para avisar a los barcos en la lejanía. En el segundo reinado de la Primera Era, Íshtar e Isla de Selfi tenían mucho comercio, lo barcos viajaban constantemente de un reino a otro. Por ello, el rey Varadán ordenó al constructor Lekbek construir la Almenera de Sunkal para guiar a dichos barcos en las noches cerradas.