Esposa de Tahón y por consecuencia reina del reino de Sangrán. En sus principios fue la emisaria que mantenía en contacto a Sántarha y Nhión.
Su destino es doble en tradición: unos relatos hablan de captura y tortura hasta la muerte; otros sostienen que hubo boda secreta Tahón–Nerdre, oficiada por Xenner de Habdas, y que pasó de reo a reina.
·s una reina bisagra: puente entre dos hermanas-diosas y, a la vez, pieza “reclamada” por el Este (Tahón/Xenner/Sangrán).
Diplomática ritual. No es una “guerrera” ni una “hechicera de batalla”: su poder es la palabra, la memoria y el secreto (sellos, claves, rutas, nombres). Es inteligente, paciente y extremadamente consciente del riesgo.
Lealtad vertical: primero a la misión (Sántarha → Nhión), después al deber que la historia le impone (sobrevivir / negociar / contener).
Elegancia dárana: belleza “antigua”, sobria y ceremonial; se percibe como precursora estética de las Damas Blancas (pero aún humana).
Doble lectura moral:
Mártir del secreto (no traiciona, muere).
Reina estratégica (sobrevive, “cambia de bando” por amor o por cálculo, y su ambigüedad parte la historia).
Habla poco; cuando habla, cierra acuerdos.
No promete; ofrece condiciones.
Empatía real, pero entrenada: su emoción está bajo disciplina, como si cada gesto pudiera ser observado por dioses.