Los Kabán fueron una raza de guerreros en las tierras de lo que hoy se conoce como Íshtar, antes de la expansión de los hombres de Lago Helado. Dominaban todo el oeste de la salvaje Tierra de Sarión. Debido a las numerosas muertes de los exiliados de Lago Helado, antes de los reinados, un brujo negro lanzó un hechizo contra los Kabán y los condenó a vivir como jabalís en los Páramos de Imorthel. Su nombre es desconocido, pero se dice que en la biblioteca de El Curupa se encuentra en uno de sus pergaminos su nombre, aunque nadie lo podido encontrar. Actualmente se los conoce como Jabalíes Suini.