Una extensa jara de llanos y honduras en medio del Bosque de Íshtarsus con pequeños árboles. Aquí se encuentra la Flor Roja, una flor que antaño los primeros magos de la Segunda Era dejaron hechizada, y que sólo un guerrero de corazón puro e incorruptible puede cogerla. Aquellos guerreros que corten una Flor Roja y no sean los elegidos por el gran hechizo, se convertirán en estatuas de piedra para la eternidad.