Se sitúa al norte del reino, a pies de la Meseta de Árrigan, separa Erileth de la Atalaya de Dírduil. Es conocido como el bosque encantado, porque tiene una sola ruta que cruza de este a oeste para salir del reino por el norte. Si te sales de esa ruta, jamás encuentras el camino de vuelta ni de salida. Quedas perdido para siempre.