Desértico,
las Dunas Mort hacen de pantalla y no
dejan pasar los vientos tropicales convirtiendo a Tulán en un terreno árido. Linda al Norte con Elégoran, al Oeste con Íshtar
e Isla de Selfi, al Sur con Sónkar y al Este con Tarsis.
Es
un terreno desértico, excepto la zona del Bosque
Sombrío que es más húmedo debido al Rio
Déstar y los árboles que lo rodean.
La
Fortaleza de Zólar se sitúa a los pies de las Montañas Sinuosas, que atraviesan parte de Íshtar y de Tulán. Este
reino también es conocido como el reino de las Arenas Blancas.
Con
la formación de los primeros reinos, La
Tierra de Sarión se encontraba sumergida en muchas batallas por establecer
linderos los más amplios posibles. Tulán
por su condición de tierra desértica, es uno de los reinos más duros para
sobrevivir. Sus guerreros no se dejaron conquistar fácilmente.
Zólar
era el hombre más poderoso de Táloran
antes de los reinados. Pero tenía lo mismo de rico que de cobarde. La fortaleza
que lo protegía comenzaba a caer y se dio cuenta que toda la riqueza y poder
que tenía no le servirían para salvar la vida. En un último intento desesperado
por conservar su triste vida, se reunió con Dálibor,
uno de los guerreros más fuerte y leal de su fortaleza, y tras un pacto, éste
cedió todas sus riquezas y posesiones al guerrero a cambio de su vida.
Estos
guerreros se convirtieron en caballeros y se llamaron así mismo Zolarhis, en
honor a su anterior amo y dando cumplimiento a su pacto, protegieron la vida de
Zólar y proclamaron rey de Táloran a Dálibor.
Los
Zolarhis, con Dálibor al mando, conquistaron las tierras de Arenas Blancas y lo que en un principio sólo era Táloran, se convirtió en el reino de Tulán y comenzaron a agregar ciudades y
nuevos territorios. Lorriel y Álberon fueron las últimas tierras
ciudades conquistadas.
El
siguiente reinado comenzó en el año 1634 y en el trono se sentaba el hijo de Dálibor que respondía al nombre de Zulsaya. Fue un rey áspero y de una
personalidad difícil de tratar, pues los guerreros del desierto eran hombres
rudos y que vivían en condiciones bastantes duras. Impuso leyes muy férreas lo
que hizo de estas huestes muy disciplinadas y temidas en toda la parte central
de La Tierra de Sarión. En esta época
cruzar el desierto era una aventura bastante peligrosa y que la mayoría de las
veces suponía la muerte o la esclavitud.
Zulsaya
creó los pozos secretos en el Desierto de
Sahín para la supervivencia de sus huestes. Sólo los Caballeros Zolarhis más importantes sabían su paradero. Construyó
cuatro pozos en puntos estratégicos del desierto, Fair, Razat, Ramna y Tanaj.
Cada uno está protegido por una pequeña horda de guerreros que lo mantienen y
cuidan para estar siempre disponibles para sus tropas. Son pequeños
asentamientos que los ocultan dando aspecto de lugares desolados.
Hudhila,
hermano del rey nació en 1611 y fue quien llevó a cabo la obra y colocación de
los pozos. Después se asentó en la ciudad de Sunks para controlar las tierras del este.
Asumar
llegó al trono en el año 1674 con bastante controversia, porque a pesar que
oficialmente era el hijo de Zulsaya,
corría el rumor del romance entre la reina Kara
y el hermano del rey Hudhila y las
malas lenguas propagaban que el príncipe no era de sangre real directa. Pero
como nunca se pudo demostrar accedió al trono.
No
obstante los celos de Zulsaya con el
paso de los años fueron cada vez más notables, a tal extremo llegó su obsesión
que apenas podía vivir y regentar el reino con cordura, y en el año 1677 mandó
asesinar a su hermano que murió a la edad de 66 años.
El
nuevo rey tuvo un reinado complicado, pues Madaan,
su primo, hijo de Hudhila, que nació
en 1641, le llegó a odiar por considerarle el culpable de la muerte de su
padre. Ocasionó bastantes revueltas en todo el desierto. Sin embargo este
problema no era el más importante que vivió Asumar,
en esos años comenzaba el tiempo de las bestias.
Poco
a poco instauraron el miedo y el caos. La
Tierra de Sarión se convirtió en un paraje oscuro. Ya no era seguro viajar.
Muchas ciudades estaban aisladas y trasladarse a ellas significaba la muerte.
En
el Bosque de Shiriel, al norte del
reino, habitaban la raza de los Sula,
pequeños y fuertes guerreros. Era de los
pocos lugares que las bestias no habían podido invadir. En el seno de esta
espesa maleza, nació un mago. Dárohir,
diferente al resto de su raza y cuya longevidad era inusual. Nació en el año 1660.
Los
Sula no son más altos de 1’70. Pero
son muy fuertes y musculosos. Pueden portar grandes armas muy pesadas y
manejarlas con facilidad y destreza. Sin embargo, Dárohir no cumplía esos requisitos a pesar de ser un Sula. Era alto, casi dos metros. Pelo y
barba larga por su dejadez higiénica. Nadie sabe desde cuándo ni porqué, pero
escribió varios libros mágicos y dejó un legado que hoy día nadie puede
comprender.
Dárohir
sentía la inquietud de viajar y conocer mundo más allá del Bosque de Shiriel. Fue un caminante muy conocido en todo Sarión. Su gran viaje que cambiaría el
curso de La Tierra de Sarión comenzó
el año 1706 y se desplazó a Lawen
para conocer a la Dama Blanca Ringriel.
Cruzando el reino de Elégoran y
haciendo paradas por todas las ciudades para ir empapándose de las costumbres
de las gentes.
Fue
un largo viaje y tuvo que librar muchas batallas con las bestias, pues Sarión estaba ya sumida en la anarquía
que imponían éstas. En su primer viaje, puso en práctica muchas palabras
mágicas y hechizos que había creado en su tierra durante muchos años.
Su
visita a Lawen, capital de Lago Helado fue muy fructuosa para Dárohir, pues aprendió muchas cosas de
ella sobre Sarión. Conocer a la
primera y más poderosa maga es algo que Dárohir
no olvidaría el resto de su vida. Ringriel
hizo un encargo a Dárohir en Isla de Selfi, pues allí había otro mago
poderoso llamado Bardash de Arangol. Para este acometido, la Dama Blanca creó una vara con el Cristal de Zooks, que sería a la postre
la más poderosa de todos los Marús.
La vara se llama Askurán. Hecha de
una de las ramas de Árbolan de las Montañas de Askar del reino de Íshtar.
Los
Marús es el nombre que reciben las
varas de los magos y brujos cuando se les engarza en su parte alta una piedra
preciosa que las convierte en varas mágicas.
Este
nuevo viaje fue aún más largo, pues antes de ir a Arangol, tomo el camino hacia Mornnan,
en el reino de Íshtar para conocer al rey Nenión.
Rodeando el reino por las Tierras del Rey
y pasando por la recientemente creada Erileth,
fortaleza para luchar contras las bestias en el Bosque de Girins. Allí pasó un tiempo y enseñó muchas cosas a los
aldeanos que no eran guerreros, pero que eran muy importantes para el reino,
como los herreros y los agricultores.
Continuó
su camino, bajando por los Páramos de
Imorthel. Dos años más tarde, en 1708 llegó a la Fortaleza de Zólar, su
siguiente destino, aunque no olvidaba el encargo de la Dama Blanca y no tardó en reanudar su marcha. Y tras casi un año de
viaje, llegó a Tenfis, ciudad de
marineros donde cogería un barco para ir a Isla
de Selfi.
El
secreto que guardaba Dárohir de Ríngriel por fin llegó a su destino en
el año 1709, Arangol. Se reunió con Bardash, el mago conocido más viejo de Sarión. Dárohir contó a Bardash
sus experiencias en su largo viaje y le mostró la necesidad de hacer algo para
salvar al mundo, ya que de seguir así, Sarión
ya no sería una tierra por la que poder viajar, y en poco tiempo, no quedaría
nadie para seguir con los linajes de los reyes.
El
mensaje de la Dama Blanca era
contundente. Había que derrotar a las Bestias
y liberar a La Tierra de Sarión de su
tiranía. La propuesta era tan peligrosa como necesaria. Debían reunirse los
tres, y crear un hechizo que concentrara toda la magia de Sarión en una sola runa, y engarzarla en una espada especial, y que
un hombre la empuñara para derrotar a Trango.
Habría
que elegir bien al portador de la Espada
Rúnica Sagrada, pues mientras tuviera la runa engarzada, Sarión quedaría
sin magia, ningún arma ni hechizo tendría efecto hasta que fuera separada la
runa de la espada.
Y
así se hizo. Meses más tarde se reunieron en Loránnim, cerca de las Cataratas
de Galándor. Crearon la runa UN.
La runa única, también conocida como la Joya
de los Ocho Reinos, donde se concentró toda la magia y todos los poderes de
Sarión. Los herreros de Loránnim, forjaron una espada con las
armaduras de los primeros guerreros muertos de Lírien, víctimas de la maldad de Trango.
Una
vez creada la Espada Rúnica Sagrada, Dárohir se encargó de buscar al “desconocido”. Sólo él sabría quién es.
Su identidad se ocultó para que nadie supiera donde podría hallarse la espada
ni su portador y evitar movimientos inesperados del enemigo. No quedaría
escrito en ninguna parte quien fuere el héroe de tal hazaña ni porqué ni por
quién fue elegido.
La
primera aparición del “desconocido”
surgió en Valle Luna, más allá del Puente de Karah. Allí, con su hueste, a
los pies de las Montañas de Áturin,
cabalgaron hacia el norte hasta Riondral,
abatiendo a cuanta bestia se cruzó por su camino. La merma de las bestias fue
incontable.
El
rumor de esta primera victoria se extendió rápidamente. El “desconocido” siguió hacia el norte, y en
las Llanuras Pedregosas, se les
unieron las huestes de Bararil, que
no podían ir a su ciudad porque el Paso
de Tarsis estaba sitiado por los Uram.
Y
esa fue la siguiente batalla, recuperar el Paso
de Tarsis y abrir la entrada al reino de los tarsitán. Dura fue la lucha, pero después de varios días, a
principios de 1710 los Uram cedieron
y se adentraron de nuevo en las Montañas
de Áturin. Comenzaba a nacer la esperanza de que algún día La Tierra de Sarión seria liberada del
yugo de las bestias.
Por
fin el rey Brakra, pudo salir de Rionwen, y uniendo a los guerreros del
norte, de Riadan y Nérbor, empezaron a recuperar el reino.
Las bestias comenzaron a tener menos presencia en las ciudades principales.
La ayuda de Égarsan y Lorriel en el Páramo de Celebgil consumó la victoria
de la siguiente batalla a finales del año 1710. El “desconocido” se convirtió en una leyenda. Las bestias de todos los
reinos comenzaron a reunirse. Llegó el rumor que la mayoría de las bestias se
estaban reorganizando en las Montañas del
Abismo. Y hasta allí viajó, y fue en Calas
Árriel, en el año 1711, donde por fin se encontró cara a cara con el señor
de las Bestias, Trango.
Tal
fue la magnitud de la derrota, que Calas
Árriel cambió su nombre y pasó a ser conocida desde entonces como Calas Trango.
Las
bestias fueron expulsadas al norte de Tarsis
más allá de las Tierras Brunas. Lo
llamaron Las Tierras Altas y crearon
un hechizo perenne en el tiempo para que nadie pudiera romper y que nadie
pudiera ni entrar ni salir de ellas nunca más.
Posteriormente,
se separó la runa UN de la espada. Y
para que nadie pudiera volver a usarla, Íshtar
se encargó de guardar la espada, y la Isla
de Selfi de guardar la runa UN en
los lugares más seguros de ambos reinos.
El
rumbo de La Tierra de Sarión cambió
radicalmente y dio comienzo una nueva época de paz y prosperidad. Los reinos
volvieron a florecer y los días de antaño volvieron.
Bardash,
anunció a Dárohir su retirada a Dréluil. Allí entraría en las Criptas de Ranmor y dormiría para
siempre con las instrucciones debidas para que cuidara de su tumba y nunca
jamás fuera despertado. A Dárohir le
enseñó muchas cosas nuevas sobre la magia, le dejo su legado y le pasó su
secreto de la inmortalidad para que vigilara La Tierra de Sarión ahora que él ya no estaría presente.
El
rey Domán llegó al trono en el año
1711 con los nuevos tiempos de paz y prosperidad. Reorganizó las huestes y tomó
de nuevo el control del desierto. Tuvo un solo hijo que nació en 1722 y subió
al trono en 1752 a la edad de 30 años.
El
nuevo rey Bogdomán estuvo muy cerca
de perder el reino cuando el Clan de los
Targax se apoderó de la Fortaleza de
Zólar en el año 1781. Varios años la ciudad de Táloran estuvo a merced de los mercenarios y los saqueos de este
clan.
Pero
con la llegada del caminante Arthur
Sáragan recuperaron el reino y el rey Bogdomán
le otorgó el título de caballero Delox.
Arthur Sáragam Delox es un caballero
descendiente de los Sáragan que fue
desterrado por el rey Hilkur del reino de Íshtar y se convirtió en uno de los caminantes más conocidos de Sarión.
El
Clan de los Targax proviene de los Montes Guim. En estos montes habitaban
muchos mercenarios y delincuentes que huían de la justicia de los caballeros. Kram en el año 1754 recorrió dichos
montes uniendo a su clan a todos los hombres encontró a su paso. En 1781 bajó
de los montes y con malas artes se introdujo en la Fortaleza de Tulán y se apoderó de la Ciudadela Dúnever encerrando al príncipe Bogdán en las mazmorras del Palacio
de Aanegel que tan sólo tenía 12 años.
El Gran Día del
Mercader son las fiestas más importantes de La Tierra de Sarión ya que reúnen a
todos los reinos. Comienzan en las calendas de Ealar y se reúnen una vez al año durante 7 días, todos los reyes,
guerreros y mercaderes para comerciar.
Hay
juegos, pruebas, fiesta, bebida, comida. Los reinos exponen sus mejores
guerreros, sus avances culturales y sus mejores ofrendas. Aquí se posiciona el
statu quo de cada reino.