Húmedo
y lluvioso debido al Bosque Cenagoso de
Shank y a las muchas montañas. Siempre está sumido en una niebla que lo
hace siniestro y tenebroso. Al norte las Montañas
Rocosas, cruzan todo el renio las Montañas
de Shandall, altas y elegantes siempre cubiertas de niebla. Al sur los Montes de la Desesperación. Linda al
Norte con Tarsis y al Oeste con Sónkar. Es el reino quizás más alejado y
olvidado de Sarión.
El
primer acceso al reino es por la Ciénaga
de los Caídos que anteriormente era conocida como la Ciénaga Lejana, pero en la Batalla
Negra de la Ciénaga los Cruzados
Negros libraron una guerra contra el reino de Sónkar cuando el rey Bogdano
conquistaba estas tierras. Fue tan encarnizada que la ciénaga al finalizar la
guerra el día 14 de Eharana de 1603 cambió
su nombre por la Ciénaga de los Caídos
y los sobrevivientes fueron exiliados de sus tierras.
Alshán
es la primera ciudad que te encuentras cuando te introduces en Shandall. Oscura y en ruinas apenas vive
gente. Se dice que la moran los espíritus de la Batalla Negra y que por las noches si te duermes vienen a buscarte
para llevarte con ellos y desapareces para siempre. Las pocas personas con las
que puedes cruzarte tienen un aspecto algo macabro, mirada penetrante y hablan
en susurros como si tuvieran miedo de que alguien pudiera oírlos. Y razón no
les falta pues los ojos del mago oscuro Rieledhel
llegan a todos los rincones del reino.
La
procedencia de este mago es tan antigua como misteriosa. Se dio a conocer
cuando Garhal comenzó su secesión en
la primera batalla donde tomó Rieldem.
Sus artes son de magia negra y domina las mentes de los reyes que van pasando
por el trono. Las leyendas de los guerreros cuentan que en realidad Garhal era un títere del mago oscuro y
que nunca supo lo que hacía por eso tiene el apodo popular de Garhal el Demente. En algunas ocasiones
se ha llegado a comentar que fue el culpable de la transformación del guerrero Trango en Bestia ordenando a los dragones que lo cuidaran en un intento de
destruir el mundo.
Las
Brumas de Kael dan acceso al norte de
Shandall, es un páramo, como el casi
todo el reino, tenebroso y con una niebla perenne. En los viajes para cruzarla
los guerreros no hablan y siempre están pendiente de todo lo que sucede a su
alrededor pues siempre hay alguien que desaparece misteriosamente, sin ruido,
sin gritos, como si se esfumara en el aire.
La
Ruta de Zorgkor es un paso estrecho
antesala a la capital y que se usa como puto estratégico para emboscadas de los
invasores. Los guerreros se apostan en los Montes
Solitarios y en las Montañas Rocosas
y se lanzan sobre sus enemigos sin dar tiempo ni a desenfundar las espadas.
Los
Montes Solitarios son el hábitat
natural de los Dragones Seth. Son los
dragones de oriente y existen dos tipos, los Dragones Tärak o Dragones Blancos y los Dragones Lámak o Dragones Negros. Los Tärak son dragones principalmente de color verde adornados con
colores según la familia de la que procedan. Herbívoros que no suelen atacar a
los hombres a no ser que se sientan amenazados. Algunos Dragones Blancos tienen magia blanca, con la que se protegen y
curan a otros dragones. Los Lámak son
dragones de color negro, con marcas de colores oscuros según la familia de la
que procedan. Son carnívoros y comen todo tipo de animales incluidos hombres.
Por eso son dragones muy peligrosos. Algunos Dragones Negros tienen magia negra y la utilizan para despistar y
engañar a sus presas atacándolas por sorpresa. Se dice que algunos incluso usan
la nigromancia para resucitar a otros dragones muertos.
En
el interior de las montañas hay un gran lago llamado Pantano de Kans. Es el principal punto de encuentro de los dragones
para ir a beber agua y en las épocas de apareamiento.
Hay
otro emplazamiento muy importante en estos montes, los Cráteres Dorados. Su nombre se debe a que el interior de los
cráteres está recubierto de oro. Es sabido por todos que es el lugar con más
oro y piedras preciosas de La Tierra de
Sarión, pero que no puede alcanzarse porque los guardan los dragones. Estos
cráteres son utilizados por los dragones para sus guaridas donde cuidan y
protegen a sus crías. Quizás sea el lugar del mundo más deseado y al mismo
tiempo más peligroso para los hombres.
Bordeando
los montes por el este y pasando por el Puente
de Galadbor se accede a la ciudad de Riaron.
Situadas al sur es la ciudad más cercana a los Cráteres Dorados y nadie mejor que ellos saben el peligro que
supone adentrarse a ese lugar. Es un
pequeño asentamiento de paso para los hombres que viajan por el reino.
Un
poco más al sur hacia Valle Perdido
se construyó el Fortín de Élavir en
1735 para proteger el sur del nuevo reino. Ahí se emplazan los Caballeros Dragones, que es el título
que concede el rey Garhal a los
guerreros más valientes y fieles.
El
fortín se cobija a pies de los Montes de
las Desesperación, una gran extensión que cubre prácticamente todo el sur
arropando a las ciudades de Griélbeleg,
Lérelen, Ralorán y Elobir que es famoso por su plantación de Los Neren. Son un árbol muy similar a
las palmeras, pero mucho más grandes, con especies que alcanzan hasta los 50
metros de altura y 3 metros de tallo. En su copete se pueden situar los
guerreros a modo de vigías para controlar a los viajeros y las posibles incursiones
enemigas. Su madera es muy utilizada para las armas de madera como arcos y
ballestas. El Fortín de Élavir está
construido en su mayoría por la madera de estos árboles.
Este
reinado no comienza como los demás en los primeros años del siglo XVI, sino que
surge de una secesión del reino de Sónkar.
A modo de recordatorio señalar que la
Gran Guerra de las Bestias hacía varios años que había llegado a su fin, El Desconocido blandió con firmeza la Espada Rúnica Sagrada, y en la última de
las batallas contra las bestias en Calas
Árriel en las Montañas del Abismo
derrotó a Trango, el señor de las Bestias. Para muchos el inmortal. Fueron
encerradas al norte de La Tierra de
Sarión, más allá de Las Tierras
Brunas, en lo que hoy se conoce como el reino de Las Tierras Altas.
Mientras
La Tierra de Sarión se asentaba en
sus primeros años de paz y prosperidad, Sónkar
sufría una guerra interna.
El
rey Wargradn tenía dos descendientes,
Ragrad y Garhal. El primero de estos era el primogénito y por derecho, el
sucesor al trono, que además sería el primer rey de Sónkar de la nueva Era.
Pero
Garhal era ambicioso y egoísta, y no
se conformaba con ser el hermano del rey. Así, tomo una fiel horda de guerreros
y marchó hasta Rìeldem, una de las
provincias más lejanas de Sónkar, para
urdir sus planes de ser rey.
Pero
él solo no podía conseguirlo, así que busco la ayuda de un mago oscuro, Rieledhel el único mago caminante, del que nadie sabía su origen, ni su procedencia.
Aunque el precio que tendría que pagar Garhal
por eso era un secreto que sólo ellos dos conocían.
La
noticia se propagó por todo el reino, la primera de las batallas se sucedió en Ríeldem, donde Garhal se erigió como senescal posteriormente como rey de la
provincia, reclamándola como su propio reino. Dura fue la Batalla de la Traición, pero atacaron la ciudad en mayor número y
con la ventaja de que los que se oponían al reinado de Garhal no sospecharon dicho ataque.
Garhal
tenía muchos seguidores fieles por todo el reino de Sónkar, es a partir de este día que comenzó una guerra interna que
duró varios años. Dórrandir, por su
ubicación, no tardó en sucumbir al poder del ejército de Ríeldem.
Con
las dos ciudades unidas, Garhal y las
fuerzas oscuras que le proporcionaba el mago negro Rieledhel, fueron avanzando en su conquista, y en las Brumas de Kael, se libró una guerra en
la Batalla de Kael contra la ciudad
de Alshán y el príncipe Ragrad. Tras una sangrienta batalla, Ragrad tuvo que huir y refugiarse en Loránnim, amparado por el estrecho
puente de Hegrim donde los soldados
podían repeler cualquier ataque.
Después
de muchas batallas y guerrillas en los Montes
de la Desesperación, Griélbeleg terminó
cediendo y formando parte del nuevo reino de Shándall. Élobir se unió a Ríeldem,
que fue muy beneficioso para Garhal
debido a su situación geográfica y el acceso al mar por el Puerto del Sur Kan. Esto supuso el control del Bosque Cenagoso de Shank y del Puerto
del Sur Kan.
Lírien
se encontró en una posición difícil, ya que se resistía a formar parte del
nuevo reino, pero tras un asedio de las demás ciudades que la rodeaban durante
varios meses terminó cediendo y poniéndose al servicio de Garhal.
Lórelen y Ralorán
fueron las últimas ciudades en formar parte del nuevo reino de Shándall. Sufrieron un aislamiento
comercial y constantes ataques hasta que finalmente cedieron al asedio y
terminaron por completar lo que hoy en día es el reino de Shándall.
La
fiesta principal que se celebra al año se llama "El día de la Liberación", en referencia a la victoria que
supuso la independencia y creación del nuevo reino de Shandall.