Reino de la antigüedad. Reinado por el dios Tahón se situaba al este de La Tierra de Sarión. Era un reino austero y descuidado y a lo único que le daban importancia era a sus forjas para fabricar constantemente armas y prepararse para la invasión de todos los demás reinos. Sus duras condiciones de vida y los climas tan adversos que soportaban sobre todo al norte del reino tenían una gran tendencia a la vida en comunidad distribuyéndose los trabajos y los bienes para sobrevivir mejor. Vivían principalmente en sitios montañosos para protegerse de los ataques enemigos en los llanos. Solían hacer largas marchas de vigilancia por todo su territorio y si alguien no pertenecía a algún clan del reino lo capturaban y sesgaban su cabeza clavándola en largas estacas que dejaban como aviso en los caminos para los extraños que pisaban sus dominios.